Dios no lo quiera, pero algunos agoreros empiezan a insistir en que se está produciendo otra “burbuja punto com” que puede estallar en cualquier momento. Facebook, que se estrena en Bolsa dentro de poco tiempo, está sirviendo para alentar este debate. Las previsiones económicas con esta compañía están superando las expectativas más optimistas y parece que va a marcar un verdadero record al atraer financiación para reforzar su posición de auténtico imperio en Internet.
A través de Facebook es posible llegar de forma casi personalizada (segmentando por cuestión de sexo, edad, ubicación o intereses) a más de 800 millones de usuarios activos mensuales –eran 608 millones en 2010-. Es más, de ellos, 483 millones eran usuarios activos diarios en 2011, frente a los 327 millones de 2010, un 48% más. Los anunciantes están confiando de manera clara por esta red que está experimentando un incremento espectacular de seguidores. Y todo apunta a que se mantendrá esa tendencia mientras sigamos siendo “esclavos” de las redes sociales.
Otra compañía efervescente es Linkedin, que debutó en Wall Street el año pasado a 45 dólares la acción y ha alcanzado los 99, un 120% más. Goldman Sachs sigue recomendando comprar acciones de Linkedin ya que, en su opinión, “el crecimiento en el área de los servicios asociados al marketing será probablemente mejor de lo que prevé el mercado”. Además, el banco estadounidense defiende que “los usuarios de esta red profesional han mejorado su participación pero también son mejores las soluciones de contratación que propone, lo que es especialmente valorado por los seleccionadores de personal”.
Entiendo que Goldman Sachs vea que es un buen momento para captar clientes y seguir progresando. Yo estoy seguro de que veremos un crecimiento más exponencial aún cuando la población de los países emergentes pueda sumarse de manera libre a estas redes, coartadas todavía por las dictaduras temerosas de tanta libertad.
Además, veo capaces a las grandes redes sociales de incrementar el número de usuarios “Premium”, dispuestos a pagar una cantidad a cambio de mejores servicios, más allá del “todo gratis” que se ha impuesto en Internet.
Al final, las redes de éxito acumulan millones de seguidores y ese capital, los datos que atesoran y el conocimiento de cómo nos comportamos, de qué intereses tenemos, es una materia prima idónea para hacer crecer el negocio. En el caso de Linkedin, Goldman Sachs estima que facture este año unos 850 millones de dólares y 1.300 millones en 2013. El banco cree que la acción puede llegar a los 135 dólares.
A poco bien que lo hagan, el escenario es similar en otras redes y para otros negocios de Internet. El e-commerce va a seguir creciendo muchísimo según todas las previsiones, sobre todo impulsado por el canal mobile. El 34% de los terminales que se vendieron en 2011 eran smatphones y se espera que aplicaciones y pagos generen los mayores ingresos para el sector en 2016.
No hace falta recurrir a las encuestas: cada vez formamos parte de más redes y cada vez somos más activos, tanto los jóvenes como los adultos. Si quieres estar en el mundo, si quieres hacer negocios o encontrar trabajo, hay que integrarse y aprender a usar todo su potencial. Los analfabetos digitales van a ser los grandes marginados de la sociedad global que hemos construido, sin duda. Sólo en el universo Facebook, hay más de 100.000 millones de conexiones de amistad entre usuarios!!!, que generan un promedio de 2.7 millones de respuestas tipo “me gusta” y comentarios, por día.
Siguiendo con la cultura mobile, hay que destacar también que Facebook contaba con 425 millones de usuarios activos mensuales que utilizaban los productos móviles de la compañía.
Tanto aquí como en el “mundo PC” amaga otra posible burbuja a través de la guerra de patentes que se ha generado, ya que las batallas legales y la compra defensiva de licencias para blindar los avances y crear barreras a la competencia no para de crecer. De hecho, Google está logrando mucho dinero con Android gracias a las patentes. Apple, en cambio, las utiliza, básicamente, para diferenciarse.
Apple, por cierto, es otro gigante a tener en cuenta. La empresa ha vendido tres millones de unidades de su nuevo iPad en sólo tres días. Está claro que han logrado que sus seguidores deseen que aparezcan nuevos productos por el mero placer de poseerlos, de estar a la última. He leído que un 62% de los propietarios de un iPhone prevén mejorarlos con una nueva versión. Aún así, Apple, que ronda los 600 dólares por acción, acaba de anunciar que, después de 17 años, vuelve a pagar dividendo, para fidelizar a sus accionistas. Estuvo a punto de suspender pagos en su momento y hoy los iPhone, iPad y los ordenadores generan efectivo sin parar. Los títulos de Apple se han revalorizado un 47% en lo que va de año y Goldman Sachs, de nuevo, vaticina que el gigante de la manzana alcanzará los 660 dólares por acción.
Son sólo tres ejemplos, pero, ¿alguien se atreve a hablar de burbuja? Yo sólo veo crecimiento sostenido y modelos de negocio bien sólidos. La innovación y la comunicación, cada vez más, seguirán siendo los motores de la economía.


