Un grupo de ladrones le acaba de robar a la Policía una gran cantidad de droga incautada, que se guardaba en el Puerto de Málaga. Si no fuera tan serio, este episodio daría para empezar el guión de Torrente 5.
Resulta incomprensible que unos ladrones, por expertos que sean, puedan desactivar alarmas, cargar cientos de kilos de droga en un vehículo, y entrar y salir sin problema de unas instalaciones custodiadas por policías y guardias civiles, con varios controles. Claro, que tampoco es la primera vez que ocurre algo así: en mayo de 2008 ya robaron 150 kilos de cocaína y heroína en los almacenes de la Jefatura de Policía de Sevilla.
Pero lo que más me preocupa es que esta droga, que se custodiaba en el Depósito Judicial de Sanidad Exterior de Málaga, y que había sido intervenida a lo largo de varias operaciones policiales en Andalucía, llevaba allí largo tiempo a la espera de que el juez acordara su destrucción. Según he leído, habitualmente hay allí unas cuarenta toneladas de hachís y cientos de kilos de otras sustancias. Los propios agentes se habían quejado en más de una ocasión de que este depósito solía estar saturado. Incluso, en ocasiones, tuvieron que llevarse parte de las capturas a dependencias policiales porque no había más espacio en el almacén. Vamos, que su señoría ya tardó en dictar las oportunas sentencias.
Si ocurre esto, ¿a qué se dedican los jueces en España?, ¿cómo es posible que se tarden años en dictar sentencia? Ignoro si el problema está en los jueces, si faltan profesionales en los servicios judiciales, si hay un exceso de burocracia o si el problema está en las leyes, pero hay que cambiar el modelo actual por otro más eficiente. Nuestro crecimiento económico también depende de ello en gran medida: algunos estudios indican que la tasa de crecimiento del PIB de un país se reduce un 25% si su sistema judicial no funciona correctamente. Desde luego, España no se merece esta in-Justicia.



Un comentario
Francisco Puentes Mathias escribió:
15 diciembre, 2011, a las 11:19 (UTC 2 )
la mezcolanza de un sistema que funciona como hace un siglo, o más. Cuya tecnología se limita a lgún ordenador que dispone de windows 98, una base de datos para penal otra para civil, millones de empresas en concurso y una sociedad más dependiente de la justicia que nunca, cambios en legislaciones, sumado al perfil medio del funcionario que primero es vitalicio y luego funcionario, están logrando que personas como yo estemos en la ruina y muchos de los moros no, trabajadores externos nada de funcionarios en los juzgados, primas por trámite y una única base común para los juzgados haría que algunos pudiesemos volver a confiar en un sistema judicial que con mucho será el peor de cuantos paises queramos mirar democráticos, apuntar también que no se puede permitir que no se dispongan de plazas en los centros penitenciarios…